El rey licántropo

Kaius en su forma de lobo negro era magnífico y aterrador a partes iguales. Más grande que cualquier lobo normal, incluso más grande que mi forma de lobo blanco. Su pelaje era negro como la medianoche, y sus ojos—sus ojos ardían con una furia que nunca había visto antes. No solo ira. Algo más profun...

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