Para siempre

Elowen

No podía dormir.

Tres meses desde que Kaius murió, y me había acostumbrado a la cama vacía, los pasillos silenciosos, el peso de gobernar sola. Incluso había dejado de llorar en momentos aleatorios—progreso, según Evelyn.

Pero esta noche, algo me sacó de mis aposentos, llevándome por pasil...

Inicia sesión y continúa leyendo