La verdad de tus propios labios

La luz del amanecer se filtraba por la ventana estrecha mientras estiraba mis extremidades de manera experimental, sintiendo un alivio que me inundaba. El agotamiento aplastante que me había pesado ayer finalmente se había ido, reemplazado por algo más cercano a mi vitalidad normal.

Cuando intenté ...

Inicia sesión y continúa leyendo