Bajo el mando del Alfa

Su sonrisa depredadora volvió con toda su fuerza.

—¿Qué demonios crees? —dijo con oscura diversión—. Eres mi compañera, Elowen. Puedo liberarte de esta prisión, pero nunca más dejarás mi territorio. Te quedarás aquí donde perteneces, a mi lado, por el resto de tu larga vida.

Las implicaciones me g...

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