El loco lobo blanco

Los lobos seguían llegando, más rápidos y astutos con cada oleada. Su olor casi invisible hacía imposible rastrearlos—estaba peleando a ciegas en este laberinto de espejos rotos.

Pero la batalla física no era lo que me estaba rompiendo.

A través del vínculo de compañeros, el dolor de Kaius me golp...

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