Capítulo 16 El refugio de metal

El trayecto de tres cuadras hacia el norte se sintió como una caminata por la cuerda floja. Cada sombra proyectada por los árboles de la acera me parecía un hombre armado, y el zumbido lejano de cualquier motor en la avenida principal me obligaba a aferrarme al brazo de Sebastián, buscando una prote...

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