Capítulo 48 Confiar

Lilian

Abro los ojos como puedo, porque apenas qué puedo hacerlo, deben estar muy hinchados. Veo a Demián con su guitarra tocando algo que no identifico.

— Buenas Molesta — me mira y trato de sonreír.

— Me debo ver asquerosa — se encoje de hombros.

— Siempre te vez asquerosa, pero hoy te vez más ...

Inicia sesión y continúa leyendo