
¡Podría ser tu padre!
Camila Saucedo · Completado · 103.4k Palabras
Introducción
¡Y sí! Podría ser mi padre, pero ¿Lo es? No, así que todo se vale.
Capítulo 1
Capítulo 1: ¡Hola, soy la mujer de tus sueños!
— ¡Ahhh ahhhh!! — agarro mis auriculares para no escuchar a mi maldita y activa hermana.
La amo con mi vida gente, pero... ¡Por favor! No es nada lindo escucharla tener sexo con su novio todos los días.
Definitivamente hoy me voy a cualquier lado.
Mientras uso los auriculares con la música a todo volumen busco algo de ropa y pienso ¿A dónde iré?
¡Ya sé a dónde!
Agarro mi mochila y salgo, Liv dudo que me preste atención.
Voy camino a mi alojamiento de esta noche, ya veo que muy probable quiera sacarme a las patadas, pero... ¿Cuándo no consigo lo qué quiero? ¡Jamás! Creo que lo podría considerar mi súper poder, conseguir lo que quiero no importa lo difícil que sea, lo obtengo.
Bajo y noto que todo sigue igual, ¡Buen trabajo Demiancito!
Golpeo la puerta pero nadie contesta, sigo golpeando hasta que Demián muy serio me atiende.
Me mira de arriba abajo, mira a los lados viendo si vine con alguien más.
— ¿Lilian? ¿Qué haces acá? — sonrío.
— Vine a quedarme por hoy — lo aparto de la puerta y entro sin su permiso.
— Hey, no dije que sí, ¿Qué te crees? — dejo mi mochila en el sillón.
— ¡No seas mezquino! — arquea una ceja y me mira enojado. — ¡Dale! No aguanto más estar con Liv y Gabi en la misma casa. — Levanta ambas cejas sin entender.— Se la pasan teniendo sexo y son ruidosos. — revoleo los ojos.
— ¿Y a mí qué? — Hago ojitos pero mi maldito primo insensible ni siquiera se inmuta.
— ¡Solo hoy! Te puedo dar consejos y... no sé hablamos de lo que quieras — Achina los ojos.
— ¡Solo hoy! — levanta el dedo índice.
— Sos el mejor Demiancito — me tiro en el sillón. — ¿Qué haces para divertirte? — resopla.
— Estar en silencio sin nadie molestándome — espeta de mal humor.
— Ay dale Demiancito, ¿Estas todo el día acá llorando por Penny?
— Emm sí, ¿Está mal? Porque según tengo entendido es mi puta casa y hago lo que se me da la regalada gana ¿No?— Uy este está hecho mierda, mira vos la pequeña Penny pega fuerte.
— Lo siento — suspiro acostada en el sillón, a veces para no decir siempre puedo ser bastante hija de puta, insensible y no tengo puto tacto, cosa que noto una vez que metí la pata como ahora. — Podemos hablar si querés — Miro a Demián con cara de "Lo siento".
— ¿Te vas a burlar no? — me levanto acercándome a él, que está sentado en el merendero.
— Lo juro que no — sonrío a modo de disculpa — No sabía que estabas tan mal, bueno ya pasaron varios meses Demián, pensé que fue capricho del momento, solo era buen sexo, claramente eso me parece raro, pero podía pasar, no creí — hago señas con las manos como si quisiera decir algo pero no me sale la expresión— Boludo no pensé que estabas así tan enamorado. — Me mira bastante mal.
— Y yo cuando pienso que no podes ser más molesta lo sos. — Abro los ojos un poco ofendida.— Sos igual a tu mama, la diferencia que ella al menos se enamoró, no sé cómo el tío Erik hizo para conseguirlo, pero gracias al cielo imagínatela sino, igual a vos. — Auch, eso dolió.
—No te pases Demián, ya entendí fui una perra y lo siento — sonrío encogiéndome de hombros — Prometo ser madura para hablar — levanto la mano a modo de promesa.
Pensándolo bien, me fui a la mierda, a veces se me olvida que no todos manejan mi humor.
— ¿La extrañas?— me mira como si hubiera preguntado algo obvio. — Okey no hablamos de tema entendí — camino al sillón, agarro mi mochila para irme, muy mala idea venir acá.
Me acerco a la puerta.
— Dale molesta, arriba hay habitaciones libres, no entres a la mía y hablo en serio Lilian — me doy la vuelta y hago seña de soldado.
— Prometo que solo es hoy, gracias y... perdón Demián— rueda los ojos y sacude su mano para que suba.
.......
— ¡Ma!
— Lil ¿Qué pasó? — responde mamá al otro lado del teléfono.
— Necesito alojamiento, ¿Puedo volver a ser mantenida?— ya me la imagino arqueando una ceja confundida — Chiste, me voy a mudar del departamento, a uno sola o con Ámbar, pero....
— ¿Por qué te mudas? ¿Pasó algo?
— Tu maldita y sexosa hija, mi hermana.
—Ahh ella y Gabi le dan a lo lindo ¿No?
— Exacto, imagínate lo incomodo que es, obvio eso no se lo digas a papá que le da un infarto.
— Lo sé, ¿Crees que soy boluda hija? Aunque no le vendría bien caer en la realidad y entender que sus hijas COJEN. — Ay mamá tan explícita que la amo.
— Bueno no nos desviemos, ¿Puedo o no ir a casa un tiempo?
— Obvio, es tu casa Lil — Sabía su respuesta pero siempre es bueno preguntar.
— No te quito privacidad para...
— Eso lo podemos hacer en cualquier lado
— Mucha info Ma — la escucho reír del otro lado
— Okey, venite nomas entonces
— Gracias Ma, nos vemos — Corto la llamada y agarro mis cosas.
Bajo la escalera y ahí está Demián desayunando solo sin decir nada. Me siento un poco mal por él, supongo que enamorarse y no estar con esa persona debe ser feo.
—¡Buen día! — me mira y asiente mientras levanta la mano a modo de saludo. — Yo ya me voy a casa, gracias por dejarme quedar — me hace una seña.
— Desayuna algo, no soy un ogro — me acerco sentándome en la otra silla. — ¿Ya conseguiste donde quedarte?— Aw Demián se preocupa por mí.
— Si voy a ir a casa, con mamá y papá, es mejor que estar con eso dos que parecen adolescentes.— Asiente y me pasa la jarra de café.
Desayunamos en silencio hasta que me animo a preguntar algo que me da curiosidad.
— ¿Puedo preguntar algo? —me mira dudoso.
— ¿Es de Penny? — asiento — Pregunta nomas.
— Vos... ¿Venias acá con ella? — Asiente — Y... ¿No la extrañas más estando acá? — suspira y en sus ojos veo algo que nunca vi en Demián, ¡Uy está hasta las manos! Si nomas le brillan los ojos de pensar en ella.
— Parece masoquista lo sé, pero en realidad no quiero olvidarla, solo son cuatro años y... acá, tengo muchos recuerdos lindos con ella, me sirve para no olvidarme cuanto la amo — A la mierda muy profundo eso — Así que la respuesta seria, sí; venia acá con ella y no; no la extraño más, esto me ayuda a recordarla mientras la espero. — Demián es muy tierno enamorado.
— Todos se equivocan con vos Demián — me paro metiéndome un pedazo de tostada en la boca — Sos bueo — trago para poder hablar bien — Sos un buen chico, Penny tiene suerte — sonríe y me empuja.
— Ya ándate que no quiero que descubras que tengo corazón porque te vas a abusar. — me empiezo a reír mientras salgo.
— Te quiero cuñada— no puedo evitar reírme de las palabras de Gabi, me quiere porque les dejo el departamento para ellos solos y van a poder tener sexo como malditos conejos todo el día.
— ¡Y yo! No te pongas mal Liv te quiero nos vamos a ver — grito mientras salgo.
Soy la mejor hermana, me sacrifico por ellos, aunque pensándolo bien no es tanto sacrificio.
Subo mi maleta al auto, volver a la casa de mis papas no sé qué tanto funcionara pero no será demasiado tiempo, voy a apurarme para conseguir algo, debería hablarle a mi madrina Susan a ver que me recomienda y de paso que me consiga algo que cumpla las tres B, bueno, bonito, barato, ni que fuera millonaria, aunque si fuera un parasito que vive de sus papás, podría pagar cualquier lugar, pero no es así, me gusta tener mi plata. Lo cual aumentara pronto ya que voy a empezar a trabajar en la empresa de papa junto con mi amiga Ámbar. Pero voy a trabajar de verdad, hasta va a traer a un empleado, algún viejo sabiondo que nos oriente en el funcionamiento de la empresa. Dudo que lo necesite, estudie marketing empresarial, no soy una persona desactualizada, dudo que un viejo gestor marketinero que estudió hace mil siglos me vaya a enseñar algo.
¿Soy presumida? Para nada. Bueno quizás sí.
Estaciono en casa y veo un auto desconocido, deben tener visitas, ¡Meh! Literal no notaran que estoy, puedo ser una persona demasiado silenciosa cuando quiero.
Toco timbre porque ya no tengo llave de acá. Sale mi mama y me abre la puerta.
— Llegaste, escúchame hay un tema — arqueo una ceja mientras entramos. — Llego el amigo de tu papá y el muy denso de tu padre no lo quiere dejar ir a un hotel, le dio la habitación que era tuya y de Liv — me mira apenada — Cuando me di cuenta de avisarle que venías ya se la había dado, así que te quedas con la ex habitación de Tomi — revoleo los ojos.
—Entonces mi habitación ¿Se la tengo que dar a un viejo? — hago un puchero.
— Ay Lil ni que Danniel fuera tan viejo, pero en síntesis si, te robo la habitación.
Chasqueo la lengua mientras terminamos de entrar y automáticamente me arrepiento de lo que dije antes, si esa cosa hermosa que está en el living de la casa es el amigo de mi papa, le doy la habitación y... Uff le doy todo, compartimos la cama también.
Alto, castaño, ojos claros, sonrisa perfecta, los años justo de madures y...
— Llego Lil amor — mi papá me sonríe y el hermoso espécimen que está hablando con él se levanta como todo un caballero extendiéndome la mano, no me molesta, pero que ganas de que me dé nalgadas con esas manos.
Lil "Control mental"
— Hola Lil él es un amigo de años— Yo me pregunto papá ¿No me podía presentarme a tu amigo antes?
— Un gusto soy Danniel — Tomo su mano y mi cuerpo entero se eriza, puta madre este hombre es mío.
— Hola Danniel — ¡Soy la mujer de tus sueños!
Últimos capítulos
#71 Capítulo 71 Felices en el infierno (Final)
Última actualización: 3/31/2026#70 Capítulo 70 Cuarenta días sin sexo
Última actualización: 3/31/2026#69 Capítulo 69 Me faltaron algunas piñas
Última actualización: 3/31/2026#68 Capítulo 68 La separación no es tan mala
Última actualización: 3/31/2026#67 Capítulo 67 Me ama mucho
Última actualización: 3/31/2026#66 Capítulo 66 Acostumbrandose
Última actualización: 3/31/2026#65 Capítulo 65 Parte de la familia
Última actualización: 3/31/2026#64 Capítulo 64 Disculpa
Última actualización: 3/31/2026#63 Capítulo 63 Me duele perderlo
Última actualización: 3/31/2026#62 Capítulo 62 Traición
Última actualización: 3/31/2026
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Vendida al Señor de la Noche
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex
Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.
Dios, qué ingenua fui.
Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.
Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.
Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.
Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.
Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.
Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.
Lo más importante: es el némesis de mi ex.
¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.
Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.
Me equivoqué otra vez.
Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.
Y no piensa dejarme ir.
Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












