Capítulo 109 Capítulo 109

El mundo se reducía a la presión de la mano de Vincent subiendo por mi muslo y el calor de su boca devorando la mía. Estábamos al borde, en esa cornisa peligrosa donde la razón se tira al vacío y solo queda el instinto.

Entonces, el sonido de la puerta abriéndose de golpe resonó como un trueno en l...

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