Capítulo 122 Capítulo 122

El cielo estaba claro, iluminado. El sol brillaba en su máximo esplendor. La luz rojo de las falsas alarmas palpitaban segundo tras segundo, Luna fue la primera en apartar la mirada del ventanal. No porque dejara de importarle, sino porque ya había entendido el mensaje de las pulsaciones.

... Te ve...

Inicia sesión y continúa leyendo