Capítulo 153

Marcus mantuvo la puerta abierta, indicándonos que entráramos con un leve gesto. Su apartamento estaba cálido, con el aroma a café flotando en el aire. La sala de estar era modesta pero organizada—un sofá de cuero frente a un televisor, una mesa de centro con algunos expedientes apilados ordenadamen...

Inicia sesión y continúa leyendo