Capítulo 155

El cuarto de observación parecía más pequeño que hace diez minutos. Me encontraba frente al vidrio unidireccional, observando a Adrian sentado inmóvil en la Sala de Entrevistas Tres, tratando de ignorar el sabor metálico del fracaso en mi boca.

—Necesitamos usar lo que tenemos para atraerlo a habla...

Inicia sesión y continúa leyendo