Capítulo 66

El peso sobre mi cara me estaba sofocando, y por un momento no podía respirar. Algo cálido y peludo estaba presionado contra mi boca y nariz, y podía saborear pelos de gato en mis labios. Me desperté de un tirón, con el corazón aún acelerado por el sueño, y me encontré mirando un par de ojos amarill...

Inicia sesión y continúa leyendo