Capítulo 100 El refugio de las sombras y el juramento de sangre.

Dominic Ivankov

El rugido del motor del blindado era lo único que llenaba el vacío asfixiante dentro de la cabina. Dejamos atrás el resplandor de los hangares en llamas, pero el calor de la sangre de Dante seguía impregnado en el uniforme de Elizaveta. 

Moscú se extendía ante nosotros como un d...

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