Capítulo 101 El despertar en el abismo.

Dante Armone

Frío.

No el frío de la nieve, sino uno que nacía desde los huesos y se extendía como veneno. Intenté abrir los ojos, pero los párpados pesaban como láminas de plomo. El mundo era un zumbido sordo, una vibración rítmica que golpeaba mi cráneo. Pum, pum, pum. No era mi corazón; era e...

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