Capítulo 104 El prisionero de la mente.

Dante Armone

El dolor es un ancla. Es lo único que me amarra a este cuerpo, a estas cuatro paredes de hormigón blanco que apestan a antiséptico y a la colonia barata de los guardias que me vigilan las veinticuatro horas del día.

Me miré las manos. Estaban pálidas, cruzadas por pequeñas cicatric...

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