Capítulo 128 Una mujer sin nombre.

Izán

Cuando entré en la sala de seguridad, Aléksei tenía tres pantallas encendidas y una expresión que no me gustó. Lo conocía lo suficiente para saber que, cuando encontraba algo realmente importante, dejaba de hacer bromas y comenzaba a mirar los números como si pudiera obligarlos a confesar ...

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