Capítulo 37 Huida en la oscuridad.

Elizaveta.

No recuerdo haber tomado la decisión exacta.

Solo sé que un instante estaba mirando a Dante sangrando sobre mis sábanas… y al siguiente estaba recogiendo documentos, dinero, llaves, medicinas, ropa para mi hija y alguna para mí con las manos temblorosas.

El castillo estaba en si...

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