Capítulo 79 Mantener despierto el infierno.

Trina Quintero

Avancé por el pasillo. Mis botas resonaban en el silencio estéril como martillazos sobre un ataúd. 

No miré atrás. Sabía que Alekséi cumpliría la orden. Nadie entraría. Esa puerta estaba sellada por mi voluntad.

Me detuve a unos metros de la intersección del ala norte. El aire ac...

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