Capítulo 80 La próxima va a tu rodilla.

Trina Quintero

Caminé hacia las escaleras de servicio que llevaban al subsuelo.

Mis botas golpeaban el metal de los escalones. Clang. Clang. Clang. Un sonido seco. Industrial.

Bajé un par de niveles.

El aire cambió.

Arriba, en el hospital, olía a limpio, a alcohol y a miedo frío. Aquí abajo, el...

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