Capítulo 150 151

Ante eso, la sala queda completamente en silencio. Todas las cabezas se giran para mirar al hombre barbudo, que no gritó ni alzó la voz ni siquiera se levantó de la silla de un salto. Sigue mirándome, imperturbable.

El subastador de hecho tartamudea.

—U-ustedes lo oyeron, señoras y señores. Cincue...

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