Capítulo 184 186

Al menos me siento menos asquerosa. No puedo oler a ese monstruo en ninguna parte y, aparte de los bultos elevados de queloide en la parte de atrás del muslo, prácticamente ya no queda nada de él en mi cuerpo.

Nunca pensé que estaría agradecida de que esa cicatriz esté donde está. No se ve, y eso e...

Inicia sesión y continúa leyendo