Capítulo 224 226

Observo su rostro mientras meto uno, luego dos dedos dentro de mi hendidura. No es lo mismo que sentir sus dedos gruesos dentro de mí, pero aun así logro frotarme el clítoris al mismo tiempo y de eso se trata en realidad. Me estremezco de placer y lo miro acariciarse un poco más rápido, un poco más ...

Inicia sesión y continúa leyendo