Capítulo 84 84

Como si fuera una señal, Willow saca de golpe de su mochila unas gafas de sol rosas con brillantina y se las pone.

—¡Estoy lista!

—Sí, lo estás —se ríe él entre dientes—. Vamos a enseñarles quién manda en el patio.

Y entonces vamos manejando por la carretera del desierto, nos incorporamos a la au...

Inicia sesión y continúa leyendo