Capítulo 122 Morir como comida

ILLA

—Entonces, ¿esta cosa es un atrapador de almas? —pregunté, dándole vueltas. No parecía algo capaz de atrapar mi alma.

—No la subestimes —advirtió Miles.

—¿Quieres decir que una niña está atrapada ahí dentro? —preguntó Eva con curiosidad, observando el cono.

—¿No se supone que solo atrapa almas...

Inicia sesión y continúa leyendo