Capítulo 149 Una caminata limpiadora

LOUISA

Tenían que vendarme los ojos. Nadie podía mirar dentro de mis ojos.

Los magos estaban a mi alrededor, sin dejar que nadie se acercara; no paraban de hablar de una profecía. La profecía de la Pura.

Que yo era alguien de una profecía.

No les hice caso. Bastaba con ser sanadora.

La venda no me ...

Inicia sesión y continúa leyendo