NovelaGO
¡Se busca un millonario!

¡Se busca un millonario!

A.N. Cruz · Completado · 215.4k Palabras

609
Tendencia
20.9k
Vistas
723
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Ashley Moon es una chica tranquila. Vive con su madre en un pequeño pueblo a tan solo treinta kilómetros de distancia de la ciudad. Trabaja a medio tiempo en una cafetería-librería, para pagar sus estudios y la educación de su hermano menor. Su vida no tiene nada de interesante; realiza la misma rutina, día a día, sin una mejora a la vista. Pero todo cambia cuando Steph, su mejor amiga, intenta romper su monotonía.
Y lo logra.
William O' Sullivan, no esperaba que la chica tímida y trabajadora que se había acostumbrado a visitar, estuviera haciendo tales ofertas. Llevaba más de un mes planeando la mejor forma de acercarse a ella cuando un cartel con colores llamativos, expuso su verdadero carácter.
«Una oportunista».
Ahora se encuentra en la disyuntiva de si avanzar o no. Su obsesión por esa chica podría ocasionarle graves consecuencias. Pero tampoco logra, por ningún medio, alejarse del todo.
Un encuentro casual, no tan casual. Los hilos del destino no se mueven solos. A veces, simplemente hay alguien, que tiene ganas de cambiar el mundo.
Todo comenzó con un: ¡Se busca un millonario!
Ahora sólo debemos averiguar cómo terminará.

Capítulo 1

—¡Ashley, apúrate!

El grito de Adelfa me hace dar un brinco. Apuro el movimiento de mis manos para terminar de doblar las dichosas servilletas y colocarlas en su lugar. No le respondo, porque la conozco y sé, que insistirá de igual manera.

—¡Ashleeeeyyyy! —grita, otra vez.

«Ya decía yo», pienso y ruedo los ojos.

Termino con la última servilleta y suspiro aliviada, mientras seco el sudor que corre por mi frente, con el dorso de mi mano. Este pequeño espacio, al que no deberían llamar almacén, es demasiado caluroso. Arreglo todo y salgo, como alma que lleva el diablo, antes de que mi queridísima jefa vuelva a llamarme.

—Ashley, ¿dónde estabas chiquilla? —pregunta Adelfa, cuando llego sofocada a su lado. Me mira de forma acusadora y sus manos están apoyadas en su cintura.

—¿No me pediste arreglar las servilletas? —devuelvo la pregunta, mirándola con expresión comprensiva.

Ella frunce el ceño, recordando si en verdad me había pedido algo así. Yo estaba organizando los estantes cuando ella me pidió atender la parte de la cafetería. No es mi trabajo, pero de igual manera disfruto ayudándola.

Espero por su reacción, porque conozco lo que a continuación viene.

—No lo recuerdo, pero bueno, ya que andas haciendo cosas que no debes, ayuda a la chica nueva, que necesita otro par de manos en el salón —dice, con voz cansada, como si estuviera regañándome y ya no sepa qué hacer para que yo entienda.

No la culpo, su cabeza ya no anda muy bien y es común en ella decir cosas así. Asiento y, con paso rápido, me dirijo a ayudar a mi mejor amiga, mientras lo hago, escucho como refunfuña.

—Estas chiquillas de hoy, perdiendo siempre el tiempo.

Ruedo los ojos otra vez, con sus cosas. Pero de igual forma, adoro a esa señora, fue la única que confió en mí cuando nadie lo hacía; la primera que me ofreció una forma decente de ganarme la comida. Me dio la oportunidad de demostrar a todos que yo podía ser independiente y lo suficientemente responsable para asumir un cambio tan drástico en mi vida. Así, con su forma controladora y dominante, es de esas personas que te llegan al corazón; su cariño, disfrazado de mano dura, muchas veces me ayuda a convencerme de que sí hay alguien ahí para mí.

—Uff, Ash, que bueno que llegaste. —Suspira mi amiga Steph, cuando entro en el salón—. ¡No sé qué hacer!

Me río al ver su cara de desesperación. Ella es la chica nueva. Esta morena de ojos verdes, despampanante y loca que tengo por mejor amiga, decidió en un momento muy malo de su vida que quería ser independiente, al igual que yo. Pero ella pensaba que todo sería fácil. Y pues, no lo es. Lo que ella comprende por sacrificio, ni siquiera se corresponde con la realidad que está dispuesta a asumir.

Stephania Van Halen, oncena hija de la familia de origen holandés más rica de la ciudad, decidió que sería independiente. Al no estar de acuerdo con los pensamientos y costumbres de su familia, tomó la decisión de separar sus caminos y labrarse sus propios logros de manera autodidacta. Yo, por supuesto, apoyo su decisión de encaminarse sola en la vida, pero también soy consciente de sus escasas habilidades para...casi cualquier cosa.

«Ya tengo entendido que pagaré la renta por unos cuantos meses yo sola», pienso, al ver el desastre que ha armado en solo minutos. Le costará mucho ganarse su primera paga.

—¿No se suponía que debías recoger? —pregunto, con ironía. Trato de no sonreír, pero fracaso estrepitosamente.

—No me ayudas —murmura entristecida, al escuchar mi carcajada.

Mira a su alrededor y observa el estado de las mesas, sillas y demás utensilios; parece que una tormenta acaba de pasar por aquí. Servilletas, cubiertos, manteles y bandejas, dispersas por todo el suelo, en señal de un accidente un poco catastrófico.

Al ser consciente del desastre, pretende hacer un puchero, ante lo que yo niego con la cabeza, dispuesta a evitar que sienta lástima de sí misma.

—¡No lo hagas! —exijo, seria de repente—. Aquí no conseguirás nada con eso.

—Auch —llora, al escuchar mi voz dura. Se pasa una mano por el pecho, justo donde está el corazón, para alargar el sentimiento de culpa en mí.

Resoplo, por su infantil accionar, pero no puedo culparla. Conozco esa sensación de pánico que debe estar sintiendo, de que todo le salga mal, de no lograr lo que se proponía en un inicio y terminar volviendo a su antigua vida con el rabo entre las piernas.

—Vamos, que te ayudo. —Suspiro, porque me recuerda a mí misma años atrás; solo que yo no tuve quién hiciera algo así por mí.

Un abrazo de oso repentino casi nos hace caer al piso. Me toma por sorpresa su entusiasta muestra de agradecimiento y no puedo evitar sonreír. Le devuelvo el gesto y, con cariño, me giro para verla a los ojos.

—Pensarás que no puedes hacer nada, pero no debes culparte por eso. Primero, debes aprender —argullo, dándole fuerzas para que no se desanime—. La habilidad la tomarás en el camino, pero no puedes rendirte tan rápido, sin haberlo intentado; sin haber dado todo antes. ¿Entendiste?

Ella asiente, con los ojos llorosos. Me imagino que, para alguien como ella, acostumbrada a los lujos y a que le pasen la mano, debe ser difícil asumir un rol que nunca antes había siquiera sopesado.

—Gracias. —Me envuelve en otro abrazo, que se siente más real, íntimo.

Le hago un gesto desestimando su agradecimiento y le indico seguir trabajando, justo cuando nuestra querida jefa hace acto de presencia.

—Ashley, la nueva necesita aprender a trabajar, no una sesión de psicología —grita, viéndonos desde la barra.

Al momento nos ponemos a trabajar, hoy no nos conviene ponernos en mala con ella. Steph necesita trabajar y es muy importante para ella lograrlo a la primera. Además, de que mi presencia aquí, la tranquiliza.

(...)

—Necesito un millonario —confiesa Steph, cayendo como saco de patatas sobre la silla. Cierra los ojos y echa su cabeza hacia atrás. Las gotas de sudor corren por su rostro, en señal de esfuerzo físico.

Yo suelto una carcajada, ante su ocurrente frase. La miro, para ver si está bromeando, pero se observa muy seria.

—Estás bromeando, ¿verdad? —pregunto, incrédula.

Levanta la cabeza y me mira como si me hubieran salido arrugas en la cara. Mueve sus hombros en señal de despreocupación.

—Claro que es en serio —asegura—, necesito un millonario en mi vida; alguien que me haga feliz.

Resoplo, ante su pobre justificación. Le duraron muy poco sus ansias de independencia.

—¿No que odiabas a tu familia porque te obligaban a casarte con un millonario desconocido? —pregunto, sin comprender del todo su forma de pensar.

—Sí. Y todavía los odio, pero hay una diferencia enoooorme  —dice, con expresión desvergonzada. Yo alzo una ceja inquisidora—. Mis padres me obligan a casarme con un viejo cáncamo que pronto estirará la pata. —Suelta una carcajada y mira hacia la entrada de la cafetería, donde comienzan a llegar clientes—. Pero yo quiero uno como ese.

Su voz se vuelve extrañamente seductora y necesitada. Me toma desprevenida su cambio de carácter y sigo su mirada.

—Ese sí que es un papacito —confirma, justo en el momento que mis ojos se encuentran con el desconocido, no tan desconocido.

William O' Sullivan es cliente fiel de este negocio desde que tengo uso de razón. Cada día, siempre a la misma hora, atraviesa esas puertas y se sienta en su habitual mesa. Adelfa nos exige siempre una atención exquisita porque, además de ser su mejor cliente, es el treintañero más rico y codiciado de la ciudad. Las revistas subsisten solo a base de chismes relacionados con él y sus conquistas; pero él, no aparenta ser ese tipo de hombres. O al menos no es lo que pensamos los que aquí lo atendemos, jamás ha venido acompañado y nunca ha mirado más de lo normal a una de nosotras.

«Y eso me jode», pienso en mi subconsciente y ruedo los ojos ante mis inútiles pensamientos.

—¿Por qué será que mi futuro y millonario esposo se dirige hacia nosotras, mirando directamente hacia ti?

La pregunta de Steph me saca de mis pensamientos bruscamente. Reacciono justo a tiempo de verlo caminar hacia donde estamos. En solo instantes, mi cuerpo comienza a temblar y a sudar frío. Cierro mis manos en puños, para que no note mi turbación. Él siempre me pone nerviosa.

—Buenas tardes, señoritas —saluda, con tono educado.

Me quedo mirándolo fijamente y solo reacciono cuando escucho a Steph, decirle una barbaridad.

—Ahora sí que son buenas —asegura, escaneando al cliente de arriba a abajo, con evidente descaro.

Carraspeo, para hacerle saber a mi fresca amiga que ese tipo de hombres no acostumbran a recibir de buenas formas ese tipo de comentarios; pero me sorprende sobremanera cuando veo que una hermosa sonrisa se extiende en sus gruesos labios, en compañía del brillo lujurioso que empaña su azulada mirada.

—Steph, aquí no se permite coquetear con los clientes —exijo, con voz dura y con un sentimiento extraño ocupando mi pecho—. Disculpe señor O' Sullivan, no sucederá nuevamente, ella es nueva y aún no conoce el protocolo.

Steph me mira furiosa, pero no le hago caso. Necesita entender las reglas, aunque tengo claro que fui un poco dura.

—No se preocupe, señorita... —comenta el cliente, dudoso de mi nombre.

—Ash...Ashley Moon —respondo, nerviosa. Trago saliva ante su intensa mirada.

Él asiente y mira hacia Steph. Vuelve a sonreír, coqueto.

—No se preocupe, señorita Moon. —No me tutea, tampoco me mira—. No tengo problemas con recibir coqueteos de una chica tan hermosa.

Yo me atraganto y a la vez escucho el suspiro de Steph. Es bastante raro que él actúe así, no es a lo que nos tiene acostumbrados a todos aquí.

—De igual manera señor, son las reglas —insisto, terca.

Tomo de la mano a Steph y la llevo conmigo. Intento no mirar hacia atrás, pero siento el peso de la suya sobre mí.

«¡Por Dios! ¿De dónde saqué el valor de hablarle?», me pregunto internamente. En general, lo que sucede a su alrededor, es que yo me vuelvo de gelatina.

Mi amor obsesivo, creo que va mejorando. Al menos ya soy capaz de mirarlo a los ojos, después de tres largos años observándolo a diario.

«Mi vida sí que es aburrida».

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Sobornando la Venganza del Multimillonario

Sobornando la Venganza del Multimillonario

2.5m Vistas · Completado · Tatienne Richard
Liesl McGrath es una artista en ascenso, pero durante ocho años se enfoca en su esposo como una pareja devota, ajustando su vida y su carrera para que él logre su objetivo de convertirse en CEO antes de los treinta.

Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.

Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.

Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.

Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Santos del Diablo - Darkness

Santos del Diablo - Darkness

11.6k Vistas · Completado · amy worcester
Darkness es un alma atormentada con un pasado torturado. Está perdiendo lentamente su lucha contra la dolorosa oscuridad que le da su nombre. Mientras respondía a una llamada de auxilio de un amigo cercano, conoció a una joven que calmó su alma y trajo luz a su oscuridad. Nunca supo su nombre y no la volvió a ver durante el resto del viaje.

Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.


Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.

Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?


Darkness se sentó en el sofá junto a ella.

—Nunca supe tu nombre.

—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.

—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.

Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

830.8k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Mírame

Mírame

19.7k Vistas · Completado · Marcela Millacura
Diego de Luca y Antonella Piusi son los protagonistas de una historia de amor prohibido marcada por el deseo, la culpa y las decisiones equivocadas. Diego es un prestigioso médico ginecólogo, casado con Ambra, una mujer bella y apasionada, con quien tiene un hijo de seis años, Marcus. Aunque intenta sostener su matrimonio, vive atrapado en el estrés y la frustración: Ambra está consumida por los celos hacia su profesión y, peor aún, rechaza a su propio hijo. Diego lucha cada día por mantener a flote una relación que se desmorona, cargando con la responsabilidad del hogar y el bienestar de Marcus.
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
Seduciendo a mi Luna con Miel

Seduciendo a mi Luna con Miel

138.4k Vistas · En curso · La Esclava Blanca
Markos hizo un pacto consigo mismo hacía un par de años: Haría lo que fuera por venganza.
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.

Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.

Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
Mi Alfa prohibido

Mi Alfa prohibido

19.6k Vistas · En curso · Meminger Army
Sedrik frotó sus dedos en mi vagina, haciéndome echar la cabeza hacia atrás y gemir de placer. Tenía la otra mano disfrutando de mis pechos, y su boca chupaba y besaba mi cuello y hombro.


En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

12.6k Vistas · Completado · theresachipps
Los Reyes Licántropos y su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.

Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.

Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.

Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.

Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.

Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.

Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.

En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.

A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.

El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.

Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
El juego de Chase

El juego de Chase

47.6k Vistas · Completado · Eva Zahan
Huyendo del oscuro pasado de su vida, Sofia McCommer está decidida a empezar de cero y demostrar su valía a su familia uniéndose a la empresa familiar que está al borde de la quiebra.

Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.

Y luego viene el juego.

Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.

El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.

¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.

Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
Mi padrino es mi Sugar Daddy

Mi padrino es mi Sugar Daddy

35.6k Vistas · En curso · Wendy Ramirez
Hace tres años, Alaric se alejó.
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.

Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.

Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Guerreros de la luna azul

Guerreros de la luna azul

8.9k Vistas · Completado · Reanne Michelle
Lelanna es una joven guerrera en entrenamiento para su manada de lobos, la Luna Azul. Tratando de ocultar sus sentimientos por su amigo cercano y futuro Alfa, Lelanna intenta seguir adelante con el apoyo de sus amigos y un apuesto desconocido que entra repentinamente en su vida. Pero el mundo amoroso y feliz de Lelanna pronto se desmorona cuando descubre que tiene enemigos que buscan destruirla a ella y a los que más ama. Nuestra joven guerrera debe enfrentar el miedo, la pérdida, el valor y la misericordia. Lelanna muestra su verdadera valentía, determinación y hasta dónde llega su amor mientras se propone acabar con cada uno de sus enemigos con las habilidades más mortales de una verdadera guerrera.
Poseída por el Despiadado Alfa

Poseída por el Despiadado Alfa

17.9k Vistas · En curso · Laila Wyatt
🔥RECOMENDACIÓN EDITORIAL: ¡Todo el equipo enloqueció con esto!

Ella nunca debió sobrevivir.

Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.

Le da una sentencia de muerte.

Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:

Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.

Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.

A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.

Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:

Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.

ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.