Capítulo 113 Comienza el banquete

El cabello de Isabella estaba recogido en un elegante chignon, cada mechón en su lugar, la curva de su cuello y la fina línea de sus clavículas atrapando la luz.

Su maquillaje era discreto, suavizando el brillo habitual de sus ojos y reemplazándolo por una gracia serena, casi recatada.

Se inclinab...

Inicia sesión y continúa leyendo