Capítulo 242 Las dos facciones opuestas

Isabella abrió la cortina opaca y, en efecto, el conductor y el asistente en el asiento del copiloto se habían bajado en algún momento. Solo Jonathan y ella quedaban en el coche.

—¡Aún así no, estamos en el coche! ¿Y no acabas de decir que tu mamá nos pidió que volviéramos para cenar?

—Conejita, c...

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