Capítulo 43 43

DIMITRI

Humedecí sus labios que comenzaban a secarse por tanto gemir; su cuerpo no se quedaba quieto y aquello me descontrolaba, sumando las vibraciones que recibía mi pene en el interior de Megan. Se le hacía muy difícil no correrse con todo esto, pero estaba siendo muy obediente.

Liberé sus ojos, ...

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