Capítulo 60 60

Cuando el cigarro se acabó, fue como si las baterías de ella se reactivaran.

—¿Bailas?

—No.

—¡Estás en una fiesta!

—¿Me ves cara de que sé bailar?

—Sí—dice ella, el suelta un bufido.

—¡Solo quiero lo que vine a buscar!

—Vamos, hombre, no seas aburrido —le dijo, sin darle tiempo a reaccionar, mientra...

Inicia sesión y continúa leyendo