Capítulo 103

Hacía tiempo que la noche había envuelto la ciudad, pero el sueño ni siquiera se asomaba a los ojos de Edward. Permanecía despierto en su estudio; el suave resplandor ámbar de la lámpara del escritorio era la única fuente de luz en la oficina en penumbra. La silla de cuero crujió bajo su peso al rec...

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