Capítulo 128

—Quiero que sepas que lamento mucho todo lo que te hice. Lo siento mucho, Sarah. No porque me hayas dado dos hermosos hijos, o porque quiera sacar ventaja. De verdad lo siento mucho, Sarah.

Sarah no dijo ni una palabra.

—Eras tranquila. Dulce. Había algo en ti. Y esa noche... no fue solo sexo. Fue...

Inicia sesión y continúa leyendo