Capítulo 146

Edward extendió la mano y le tocó el brazo con suavidad, con los dedos ligeros como una pluma.

—No espero nada. Ni que me correspondas, ni respuestas. Pero tenía que decírtelo. Solo necesitaba que lo supieras.

El silencio era denso y pesado. La voz de Edward rompió el silencio.

—Nunca antes me ha...

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