Capítulo 191

El zumbido estéril de las máquinas llenaba la silenciosa habitación del hospital, un recordatorio rítmico de la vida suspendida entre la quietud y la fragilidad. Durante treinta largos días y noches, Sarah había yacido inmóvil, una pálida sombra de la mujer feroz que había desafiado la traición, el ...

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