Capítulo 20

—Suficiente —espetó Edward, con voz cortante y definitiva—. Estoy cansado de esto, Veronica. De ti. De tus constantes quejas. Vete.

—¿Me estás echando? —preguntó ella, mirándolo fijamente, atónita.

—Sí —respondió él, con expresión impasible.

—No puedes hablar en serio —dijo Veronica. Soltó una ri...

Inicia sesión y continúa leyendo