Capítulo 28

Sarah tragó saliva, con el corazón latiéndole con fuerza. —Solo necesitaba aire —respondió, con la voz un tono demasiado aguda.

No tenía idea de si él había visto o escuchado a los niños, pero a duras penas podía calmar el latir salvaje de su desbocado corazón. Lo único que la mantenía anclada era ...

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