Capítulo 60

El vapor se arremolinaba en el aire como un espíritu vengativo, aferrándose a las paredes del baño de mármol. El parpadeo de la suave luz de las velas rebotaba en las ondas del agua llena de pétalos de flores rojas, convirtiendo la bañera en un estanque fundido de oro y carmesí.

Verónica se recostó...

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