Capítulo 14 Ezra

Ezra

El sueño llega en pedazos rotos.

Me hundo por minutos cada vez, sin pasar nunca de la superficie, con los sentidos aún afinados al bosque: al crepitar de las brasas moribundas, al cambio del viento entre las ramas, a la respiración constante de la chica humana que, de algún modo, se ha ...

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