Capítulo 16 Avery

Avery

Corro hasta que el mundo se reduce al sonido de mi propia respiración y al ritmo violento de mi corazón, que parece querer escapar de mi pecho.

Las ramas me azotan la cara y los hombros, desgarrando la tela fina de mis mangas como si el propio bosque quisiera dejarme desnuda. Las ramit...

Inicia sesión y continúa leyendo