Capítulo 225 Damien

Damien

No la suelto.

No cuando me siento.

No cuando ella se acomoda contra mí.

No cuando su respiración vuelve a acompasarse, suave y cálida contra mi piel, como si nada en este mundo tuviera derecho a perturbarla.

Yo solo… la sostengo.

Y por una vez, no siento la necesidad de moverme.

...

Inicia sesión y continúa leyendo