Capítulo 259: Ezra

Ezra

No me muevo.

No puedo.

La puerta sigue entreabierta desde que ella salió corriendo; el tenue sonido de sus arcadas resuena en la calle, y lo único que puedo oír —por encima de todo— es esa palabra.

Vaelithra.

Me cae mal en el pecho. Pesada. Antigua. Como algo que debió quedarse ent...

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