Capítulo 262: Ezra

Ezra

En cuanto cruzamos al interior del Instituto, me obligo a respirar.

Lento.

Controlado.

Medido.

Porque todo en mí quiere hacer exactamente lo contrario.

El ruido del patio nos sigue hacia adentro—susurros, pasos, curiosidad propagándose como un incendio—y a mis sombras no les gusta e...

Inicia sesión y continúa leyendo