Capítulo 76 Damien

Damien

El comedor es ruidoso.

No de la forma en que lo oirían los humanos —no solo voces y movimiento y el traqueteo de los platos—, sino de la forma en que lo oigo yo, en cómo me presiona desde todos lados, superpuesto y afilado e imposible de ignorar.

Latidos.

Decenas.

Cada uno distinto...

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