Capítulo 43 Capítulo 43.- Caza en el Este: Nadie Toca lo que es Mío (Continuación)

En el sedán negro...

Elena forcejeaba, aunque tenía las manos atadas con tiras plásticas que le cortaban la circulación. El hombre a su derecha, un tipo con una cicatriz que le atravesaba la ceja, le propinó un golpe seco en la mejilla.

—¡Quédate quieta, maldita sea! —gruñó él—. Solo eres ...

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