Capítulo 19 LA DEUDA DE MI MADRE

—Lo empezó tu madre.

Nadia no escuchó nada después de eso.

El patio siguió existiendo: los lobos, el Consejo, Sera con la hoja rota entre los dedos, Kael frente a ella.

Pero la frase ya había entrado.

—Mientes —dijo Nadia.

Su voz salió más firme de lo que se sentía.

El consejero no se ofendió.

—Tu m...

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