Capítulo 28 TESTIGO DE VOLUNTAD

—Que no pienso encerrar al hombre que estoy intentando no amar.

Nadie respiró.

Ni Rhett.

Ni Lyra.

Ni Amara.

Ni los lobos que permanecían en el salón viejo.

Kael fue el único que no se movió.

Eso la asustó más que cualquier reacción.

Nadia levantó la barbilla.

—Te prohíbo usar eso contra mí.

Kael par...

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