Capítulo 37 EL PRIMER TOQUE

—Será la prueba de que Kael todavía cree que amarte le da derecho a tomarte.

Nadia no apartó la mirada de él.

El viento del lago de Sal Negra le revolvía el cabello, frío, salado. Kael permanecía quieto, con las manos abiertas a los costados.

—No voy a tocarte primero —dijo él.

Nadia sintió la frase...

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