Capítulo 40 EL SEGUNDO VACÍO

—¿Y si ya empezó a elegir por nosotros?

Kael no contestó.

Porque Nadia sintió la respuesta antes de que él pudiera formarla: miedo.

Miedo limpio.

Miedo de alfa sin corona completa, de hombre con demasiadas culpas, de compañero destinado que acababa de descubrir que el castigo final no era perderla, ...

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