Capítulo 46 LA PUERTA CERRADA

—Si no eres tú, Nadia, tendrás que mirar cómo otra mujer se sienta junto a él.

Nadia no miró a Sera.

Miró a Kael.

Fue peor.

Porque él no tenía cara de hombre tentado por otra Luna. Tenía cara de hombre a punto de arrancarse la piel para no convertirse otra vez en la razón de una elección torcida.

—N...

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